Imagina que estás en una terraza frente al mar, sientes la brisa fresca en tu piel mientras tomas agua de coco y trabajas en tu notebook. Ese es el panorama diario de muchos nómadas digitales.

Los nómadas digitales son personas que trabajan remoto aprovechando esta oportunidad para viajar mientras lo hacen. Como lo dice el nombre, se trata de nómadas modernos que usan la tecnología, las nuevas herramientas de comunicación, y los recursos de internet para trabajar en una empresa o de manera independiente. Por lo general los nómadas digitales se mueven por el mundo por lo menos 3 meses al año para trabajar desde otro país. Lo usual es que trabajen en cafés, co-works, librerías o donde sea si es que consiguen internet móvil y carga extra para la batería.

Trabajar desde una hamaca en Jamaica o mirando los campos de arroz en Bali suena como un sueño, pero ser un nómada digital no es tan fácil como salir de vacaciones.

Pros y contra de ser un nómada digital

Pros:

Manejas tus propios tiempos: le dices adiós al horario de 9 a 6 y comienzas a trabajar en los horarios en los que eres más productiva. Aprendes a conocerte y adaptas tus horarios de trabajo a tus ritmos personales. Por otro lado puedes hacer ejercicio en la mañana si es lo que más te acomoda en vez de ir por las tardes cuando todo el mundo lo hace. Lo mismo con las compras. No tienes que soportar largas filas nunca más.

Eres más productiva: cuando no estás obligada a trabajar de cierta hora a cierta hora trabajas por metas y no por horarios, por ende te relajas y eres más feliz. El trabajo remoto te permite caminar por la ciudad entre bloques de trabajo, inspirarte en un museo, motivarte al conversar con personas interesantes y mantenerte siempre con ganas de mejorar.

Tienes ideas creativas: La neurociencia dice que la creatividad surge cuando tu cerebro mezcla conceptos diferentes que no están relacionados entre sí para formar nuevas ideas haciendo sinapsis, y que mientras más incongruentes son los conceptos, más sinapsis hay en el cerebro. Trabajar en un lugar diferente cada día nos da experiencias nuevas que nos sirven para hacer nuevas conexiones que se convertirán en ideas más originales.

Tienes más tiempo para hacer lo que te gusta: como no estás atada a un horario, puedes terminar tu trabajo cuando hayas cumplido las metas, lo que significa que si eres productiva, tienes más tiempo para hacer deporte, estar con tus amigos, ver películas o hacer lo que sea que te apasione y te haga feliz.

Puedes conocer lugares nuevos todo el año: si trabajas remoto no tienes que esperar tus vacaciones durante todo el año para conocer un destino nuevo. Puedes viajar y conocer mientras trabajas.

Contras:

No puedes vivir en cualquier lugar del mundo: lo más probable es que una nómada digital que recibe ingresos de Latinoamérica no pueda vivir un mes en Londres, París o Roma, pero sí en Bali, Perú y México. La vida de una nómada digital es igual o más cara que la de una persona establecida en una ciudad. A los gastos diarios hay que sumarle vuelos de avión, buses y tours que te verás tentada a tomar. Por esto es que el Sudeste Asiático es tan popular entre los nómadas digitales.

No estás de vacaciones: al principio es complejo porque el cerebro tiende a asociar un nuevo destino con vacaciones, pero tenemos que tener claro que ser un digital nomad no tiene nada que ver con ser un backpacker o un turista. Un digital nomad trabaja durante la semana para generar ingresos igual que el resto del mundo, sólo que tiene la libertad de cambiar de país o ciudad si así lo desea. La oportunidad de conocer este nuevo lugar está en los horarios libres o en los fines de semana, por ende necesita muchísimo más tiempo que un backpacker para conocer el destino elegido.

Puede ser complicado organizarse: si estás acostumbrada a un trabajo de 9 a 6, es difícil cambiar el concepto de trabajo por horario a trabajo por metas, sobre todo si no tu jefe o tu equipo no están contigo.  Al tener la libertad de hacer lo que te plazca te puedes ver tentada a trabajar menos de lo necesario o al contrario, al no tener horario, pueden pasar las horas mientras trabajas y sin darte cuenta no has almorzado y son las 10 de la noche. Es importante conocerse a una misma, ser organizada y disciplinada por un lado, y respetar los momentos de descanso y ocio por otro.

Puede ser un trabajo solitario: cuando trabajamos todo el año en una oficina, solemos hacer lazos duraderos con nuestros compañeros que vemos a diario, pero cuando hablamos con nuestros compañeros por chat todo el tiempo, esos lazos son más difíciles de lograr. Por otro lado si trabajas en tu casa, en tu hostal o en un café, tampoco es fácil conocer personas nuevas como lo es en un ambiente de oficina.

¿En qué trabaja un digital nomad?

  • Freelancers que escriben, diseñan, hacen coaching, comunity managment.
  • Emprendedores que se comunican con sus colaboradores a través de internet
  • Personas que trabajan remoto en empresas con contrato
  • Personas que comercializan sus propios productos digitales como libros, susbcripciones online, etc.

Mi experiencia

La primera vez que escuché el término digital nomad fue el 2016 en la isla de Bali. Estaba en Ubud y cerca de mi hostal había un espacio de co – working. En ese entonces no tenía idea de qué era eso, pero preguntando e investigando lo averigué. Se trata de un lugar donde emprendedores, freelancers y colaboradores que trabajan remoto, pueden trabajar y reunirse con clientes. El objetivo de un co-work es que en este lugar se compartan ideas y se hagan conexiones entre personas de diferentes disciplinas. Es un ambiente libre y creativo donde puedes nutrirte de estímulos diferentes. ¡Toda Ubud tenía aires de co-work!

Dos meses después me fui a Chiang Mai para un retiro Vipassana sin saber que esa es una de las mejores ciudades para digital nomads en el mundo. Sus callecitas bordeadas de plantas tropicales hacían contraste con los modernos cafés con wifi y lattes que atraían a los australianos, europeos y estadounidenses con sus notebooks bajo el brazo.

Con la imagen cospomopita de Ubud y Chiang Mai en la cabeza me di cuenta de que me había enamorado de ese estilo de vida y que ser una digital nomad se había convertido en mi sueño. Desde ese entonces asistí a charlas de viajeros, mujeres emprendedoras y digital nomads, hasta que por arte de magia caí primero en la Agrupación Chilena de Blogueros de Viajes y luego en Vulcano Travel Group, la start-up para la cual trabajo y que me permite – si es que así lo quiero – ser una digital nomad.

¿Soy una digital nomad?

Técnicamente no. Trabajo remoto, pero trabajar remoto no es lo mismo que ser nómada digital. Para ser nómada digital tendría que trabajar al menos 3 meses al año desde otro país, y hasta ahora no he cumplido con ese requisito. Puedo hacerlo porque mi trabajo me lo permite, pero me ha costado hacer una pausa en mi vida en Santiago para escaparme por uno o dos meses.

En Santiango vivo en un departamento, hago acroyoga dos veces por semana, veo a mis amigas los viernes y visito a mi familia los domingos. Tengo mis rutinas, mi espacio y mi comodidad. Me encantaría irme por los meses de invierno a latitudes más cálidas, pero me complica dejar mi departamento. En primer lugar, es económicamente inviable pagar arriendo x2. En segundo lugar, si quiero mantener mi vida actual y hacer un boli (break) entonces tengo que arrendar mi pieza y encontrar un alojamiento en otro país que cueste lo mismo que pagar un arriendo anual en Santiago, lo que es bastante difícil.

Cotizando me he encontrado con que las únicas opciones viables de alojamiento son habitaciones compartidas en hostales, y la verdad es que dormir en ese ambiente no es precisamente idóneo para alguien que tiene que trabajar al día siguiente.

¿Cuál es la solución? ¿Cómo ser una digital nomad?

  1. Viajar con el trabajo listo: En mi caso soy colaboradora en una startup, tengo un contrato. Pero si no lo tienes, asegúrate de hacer contactos antes de partir, tener uno o dos trabajos freelance que te aseguren un sueldo para dormir y comer.
  2. Tener ahorros: Tener trabajo no es suficiente para un digital nomad. Si eres freelance y no cuentas con un sueldo fijo tener ahorros es un must. En caso de tener sueldo o de ser emprendedor con un income seguro, de todas maneras es necesario un colchón en caso de emergencias médicas, vuelos no planificados o incluso tours irresistibles!
  3. Arrendar el departamento mientras no estés en tu ciudad base: Es la única opción para no pagar arriendo x2 ( a menos que la casa o depto sean tuyos o que elijas no tener ciudad base).
  4. Establecerse en el destino por al menos 1 mes: De esta manera pagar el alojamiento sale mucho más barato que pagarlo semanalmente.
  5. Jugársela por un destino: Si tengo que pagar 1 mes de arriendo no puedo darme el lujo de ir probando destino a destino hasta encontrar uno que me acomode. Por eso es importante elegir el destino con pinzas.

¿Cómo elegir el destino ideal para nómadas digitales?

  1. WIFI! Tiene que ser una ciudad o pueblo con buen acceso a internet.
  2. Cafeterías con WiFi gratis de calidad. En algunos lugares te dicen que hay internet, y sí, es cierto hay, pero se comparte con toda la cuadra por ende con suerte puedes ver whatsapp. El WiFi es nuestro recurso de trabajo más importante, no puede fallar!
  3. Que se ajuste al presupuesto: Lo ideal es ajustar nuestro destino a nuestros ingresos. Si nuestros ingresos provienen de Sudamérica no será fácil vivir en ciudades como Nueva York o Londres.
  4. Espacios verdes: Si con ser digital nomad lo que buscamos es calidad de vida, entonces es imperativo elegir un lugar con amplios espacios verdes, parques o rodeados de naturaleza salvaje.
  5. Buen clima: este ítem es algo subjetivo, para algunos buen clima es sol (para mi), para otros, es lluvia. ¡Revisa bien el pronóstico del tiempo antes de elegir!
  6. Inspirador: Una de las razones por las cuales me llama la atención el estilo de vida nómada digital es porque te permite empaparte de otras culturas, conocer personas diferentes y disfrutar de paisajes aluscinantes. Creo que es fundamental que el destino nos inspire y nos haga sacar nuestro lado creativo.

¡Si eres una nómada digital o quieres serlo comparte tu experiencia!